Peso-Press.- Noticias comentadas

Reflexiones pluridisciplinares sobre la actualidad reseñada en los medios de comunicación

sábado, 18 de octubre de 2014

No tan fiero contagio del ébola como algunos alarmistas venden







El virus del ébola es de MUY DIFÏCIL contagio. Y ya va siendo hora de dejarse de alarmismos con los que ‘hacen su agosto’ los de siempre que toman pretextos así para estar ‘en los papeles’, y porque la telebasura les acoge y les airea como de ningún otro modo pudieron soñar que les sucediese.

El ébola sólo se contagia por intrusión, en nuestro organismo, de fluidos orgánicos del enfermo: saliva, sangre, linfa,  orina, heces, vómitos, semen, secreciones vaginales, nasales (mocos) y de oído y garganta (otorrinolaringológicas), bronquio-pulmonares (flemas, esputos), lacrimales (ojos), dérmicas (por infecciones locales (granos, fístulas)),… pero NO el sudor (salvo que sirva de diluyente o vehículo de otros fluidos, o proceda de áreas infectadas o inflamadas, o transcurra por ellas) porque las glándulas sudoríparas están en la dermis aisladas del torrente circulatorio linfo-sanguíneo. 

Y tales accesiones no son frecuentes en deseables condiciones de higiene, excepto las salivares, y naso-oculares (moco y lágrimas) que con frecuencia no se respetan.

Porque la saliva transmite casi todas las enfermedades contagiosas (incluidas las venéreas, como la sífilis, el sida, etc); y esto es algo que se menosprecia a la hora de morder o chupar entre varios un mismo dulce o helado, o beber del mismo vaso (porque aunque un patógeno no sobreviva en el agua, sí lo hace brevemente en los restos de saliva que unos y otros dejen, o en la cucharilla común que se utilice), o --mucho peor aún-- en el ‘morreo’ (besuqueos boca a boca) que por pasar el rato hagan algunos.

Ya el 18 de abril de 1977 la agencia Cifra, de noticias, distribuyó unas advertencias nuestras que con acierto tituló “Un beso puede matar” (más que evidente si con él se contagia la lepra (cuyo periodo de incubación puede extender por cuarenta años), la meningitis (cuya bacteria es huésped naso-faríngeo latente en más del 10% de la población que no manifiesta síntoma alguno, pero que puede recobrar su mortal virulencia al cambiar de hospedante), o más recientemente el sida o el ébola…); y que por entonces cuantos pensaban aprovecharse de la demagogia a favor del mayor cachondeo, demostraron su completa ignorancia en microbiología al chancearse del aviso (olvidando que las prostitutas tienen de siempre, por norma inveterada --citada por la película “Pretty woman”, Julia Roberts y Richard Gere, 1990--, el jamás besar en la boca).

Salvo fallos higiénicos tan frecuentes como éstas y otras, el ébola NO se contagia por haber ido sentado en un avión al lado de un infectado, ni --menos aún… si es que fuese posible menos de cero--por haber utilizado el mismo ascensor o la misma escalera… salvo que se hubiese orinado, defecado, vomitado, escupido, sangrado, masturbado, moqueado, etc,, y se entrase en contacto ‘incisivo’ con esos restos; restos, en cambio, la mar de verosímiles (aun imperceptibles) si son de canes contagiados --por muy guapitos que sean-- que correteen por aquí y por allá; o nubes de mosquitos que piquen a sanos después que a infectados…

Y, por cierto: desde 1976 (en que se identificó el virus) hasta marzo de este año se habían notificado unos 2.500 casos de ébola; de malaria mueren CADA día en el mundo cerca de dos mil personas; en Barcelona, un brote de legionella se ha llevado por delante a una decena en una semana; y no digamos en accidentes de carretera… y todos siguen yendo y viniendo en coche.

Otra cosa sería una variante mortal de gripe. Ahí sí que habría que cerrar fronteras. Trinidad Jiménez sufrió un amago y tuvo suerte. Porque no se pueden poner trajes de buzo a toda la población. Con el ébola basta con ponérselos a tres o cuatro.

Prof. Dr. Fernando Enebral Casares

Ldo. en Ciencias Biológicas




0 comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio